Machetes, Chuletas, trampa, examenes, colegios, copiarse, borrador, escuela, estudiantes, aprobar

lunes, 12 de noviembre de 2007

El iPod es un dispositivo ideal para copiarse

En una época podían prohibirse los estuches sobre la mesa en un examen, sólo una hoja y un bolígrafo para que nadie se copiara. En la era tecnológica, las chuletas son más sofisticadas y las prohibiciones se multiplican.


Los móviles han causado un alto impacto en las escuelas, no sólo por la distracción que generan en los alumnos durante clases, si no porque también son herramientas ideales para copiarse a través de los SMS. Así como se confiscaban estuches en otro tiempo, se ha prohibido el uso de móviles en clase. Ahora le llegó el turno a los reproductores digitales y su gran potencial.

Dispositivos como iPods y Zunes pueden dar información en formato audible o escrito. “Algunos alumnos graban las respuestas de los exámenes y luego las reproducen durante el mismo” – admite Damir Bazdar, un chico de 16 años que asiste a Mountain View. Otros simplemente ocultan anotaciones entre las letras de canciones. El tema es que la prohibición no ha logrado que los alumnos dejen de hacer trampa. Y es que los reproductores todavía pueden ocultarse bajo la ropa, y los audífonos pueden camuflarse tras el cabello para que no se vean. (o puedes sostener el audífono en la mano y apoyarte sobre ella como si estuvieras pensando mientras escuchas las respuestas). Un alumno que quiera hacer trampa la hará con iPods o sin ellos. Siempre existe una manera, sea con otro tipo de tecnología o volviendo a los viejos trucos de anotaciones a mano.

La Universidad de Duke en Carolina del Norte, tiene esto en cuenta y en vez de prohibir iPods, los ofreció a sus alumnos como parte de una experimento que buscaba mejorar el aprendizaje. Los reproductores de música probaron ser invaluables para algunos cursos, incluyendo música, ingeniería, y clases de sociología. Tim Dodd, director ejecutivo del Centro de Integridad Académica en Duke, dice que los incidentes de trampas en Duke han declinado en los últimos 10 años, mayormente porque la comunidad espera que los alumnos tengan integridad académica.

“Tratar de combatir la tecnología sin un diálogo sobre valores y expectativas es una batalla condenada a perder” dice Dodd “Creo que hay una especie de beneficio colateral aquí. Mientras los profesores piensan que la tecnología ha corrompido el aprendizaje, también piensan en maneras de usarla productivamente”

Llegará el día que los niños asistan a clase con un portátil bajo el brazo, y entonces lo único que evitará que alguien se copie en un examen será su integridad académica (¿la tendrán?)

Juego para copiarse!!!!!!!